En una sociedad de consumo, con todo lo que hay que comprar para acoger al bebé, la pregunta es legítima. Pero la cuna trae un verdadero consuelo para el bebé. Es el objeto ideal para sus primeros meses, para permitirle comenzar su vida sintiéndose seguro. La cuna tranquiliza al bebé, que se sentirá perdido en un ambiente que es demasiado grande. Porque pasar del vientre de una momia tranquilizadora a una cama plana y fría no es tranquilizador. La cuna recibe al bebé para sus siestas y noches, con un tamaño perfecto para él. Es un lugar seguro para que el bebé empiece su vida.